Featured Translations - Traducciones Destacadas - Traduções Em Destaque

Wednesday, January 4, 2017

Yes There Have Been Aliens

ENGLISH INTO SPANISH.


Autor: Adam Frank (*)
Fecha: 10 de junio de 2016
Fuente: The New York Times (**)

El mes pasado, astrónomos del equipo de la nave espacial Kepler anunciaron el descubrimiento de 1.284 nuevos planetas, todos orbitando estrellas fuera de nuestro sistema solar. Actualmente el número total de "exoplanetas", confirmados a través de la nave Kepler y otros métodos es alrededor de 3.000.

Esto representa una revolución en el conocimiento planetario. Hace apenas una década, el descubrimiento de incluso un solo nuevo exoplaneta era una gran noticia. Ya no es así. Los avances de la tecnología de la observación astronómica nos han llevado de menos a más en materia de descubrimiento de planetas. Ahora sabemos, por ejemplo, que cada estrella en el cielo probablemente aloja al menos un planeta.

Pero los planetas son sólo el comienzo de la historia. Lo que todo el mundo quiere saber es si en alguno de estos mundos hay extraterrestres que vivan allí. ¿Nuestros nuevos conocimientos sobre los planetas nos acercan a la respuesta a esta pregunta?

Un poco, en realidad, sí. En un artículo publicado en la edición de mayo de la revista Astrobioloy, el astrónomo Woodruff Sullivan y yo, mostramos que, si bien aún no sabemos si existen civilizaciones extraterrestres avanzadas actualmente en nuestra galaxia, ahora tenemos suficiente información para concluir que es casi seguro que existieron en algún punto de la historia cósmica.

En ciencia, la probabilidad de la existencia de una civilización extraterrestre con que podríamos hacer contacto se analiza en términos de lo que se conoce como la ecuación de Drake.

En 1961, la Academia Nacional de Ciencias solicitó al astrónomo Frank Drake conducir una reunión científica para tratar sobre las posibilidades de "comunicación interestelar." Debido a que la probabilidad de hacer contacto con vida extraterrestre dependía de la cantidad de civilizaciones extraterrestres avanzadas posibles de existir en la galaxia, Drake identificó siete factores de los cuales dependería dicha cantidad, y los incorporó en una ecuación.

El primer factor ponderó el número de estrellas que nacen cada año. El segundo factor definió la fracción de esas estrellas que albergan planetas. Enseguida, la ecuación consideró el número de planetas por estrella que girarían en órbitas adecuadas para la prosperidad de la vida (asumiendo que la vida requiere agua líquida). El siguiente factor introdujo la fracción de esos planetas donde la vida realmente haya comenzado. Luego el siguiente factor definió la proporción de planetas en los que se desarrolló vida inteligente y luego aquellas civilizaciones que alcanzaron un estado avanzado (capaz de emitir señales  radio). El séptimo y último factor introdujo el tiempo promedio de sobrevivencia de una civilización avanzada.

La ecuación de Drake no es como la ecuación de Einstein: E = mc2. No se trata de una ley universal. La ecuación de Drake pretende fomentar el debate en forma metódica de aquello que necesitamos comprender para poder responder a la pregunta acerca de civilizaciones extraterrestres. En 1961, sólo se entendía el primer factor, el número de estrellas que nacen cada año. Ese nivel de la ignorancia se mantuvo hasta hace muy poco.

Es por eso que la discusión sobre la existencia de civilizaciones extraterrestres históricamente ha permanecido meramente en el ámbito de expresiones de esperanza o pesimismo.

Por ejemplo, ¿Cuál es la fracción de planetas donde la vida puede prosperar? Los optimistas pueden formular modelos biológicos moleculares sofisticados para defender una proporción importante. El grupo de pesimistas por su lado mostrará sus propios datos científicos para argumentar a favor de una fracción más cercano a 0. Sin embargo, con apenas un ejemplo de un planeta que alberga la vida (el nuestro), es difícil saber quién tiene la razón.

También podemos preguntarnos sobre el tiempo de vida media de una civilización. Los seres humanos han estado usando la tecnología de radio transmisión sólo hace unos 100 años. ¿Cuánto tiempo más va a durar nuestra civilización? ¿Mil años más? ¿Cien mil más? ¿Diez millones más? Si el promedio de vida de una civilización es corto, es probable que la galaxia se mantenga despoblada la mayor parte del tiempo.

Sin embargo, nuevamente, con sólo un ejemplo reaparece la batalla entre pesimistas y optimistas.

Pero nuestros nuevos conocimientos planetarios han eliminado parte de la incertidumbre de este debate. Tres de los siete términos de la ecuación de Drake ahora se conocen. Sabemos el número de estrellas que nacen cada año. Sabemos que todas las estrellas albergan planetas. Y también sabemos que alrededor de 20 a 25 por ciento de los planetas se encuentran en el lugar adecuado para que exista vida. Esto nos pone en una posición, por primera vez, de que debemos decir algo definitivo sobre las civilizaciones extraterrestres – siempre que planteemos la pregunta correcta.

En el trabajo del profesor Sullivan y mío hicimos esto modificando el enfoque de la ecuación de Drake.

En lugar de preguntar si existen actualmente muchas civilizaciones, nos preguntamos cuál es la probabilidad de que la nuestra sea la única civilización tecnológica que haya surgido.

Al hacer esta pregunta, podríamos pasar por alto el factor sobre el promedio de sobrevida de una civilización. Esto nos deja con sólo tres factores desconocidos, que nosotros hemos resumido en una probabilidad "biotécnica": la probabilidad de la creación de la vida, inteligente y con  capacidad tecnológica.

Usted puede asumir que esta probabilidad es baja, y por lo tanto la posibilidad de que otra civilización tecnológica haya surgido aparece como pequeña. Pero lo que nuestro cálculo reveló es que incluso si esta probabilidad se supone que sea extremadamente baja, la probabilidad de que nosotros no seamos la primera civilización tecnológica es realmente alta.

En concreto, a menos que la probabilidad de que una civilización evolucione en un planeta en zona habitable sea menor que uno en 1021, entonces no somos los primeros.

Demos un poco de contexto para esa cifra: En discusiones anteriores sobre la ecuación de Drake, la probabilidad de la existencia civilizaciones de uno en 10 millones era considera muy pesimista. De acuerdo con nuestro hallazgo, incluso si usted acepta ese nivel de pesimismo, habrían aparecido 1012 civilizaciones en el transcurso de la historia cósmica.

En otras palabras, dado lo que sabemos sobre el número y las posiciones de las órbitas planetarias en la galaxia, el pesimismo requerido para poner en duda la existencia de una civilización avanzada en algún momento en el tiempo sería altamente irracional.

En ciencia, se puede  lograr un importante paso adelante al plantearnos una pregunta que pueda ser respondida con los datos disponibles. Nuestro estudio hizo exactamente esto. En cuanto a la gran pregunta - si actualmente existen otras civilizaciones - es posible que tengamos que esperar un largo tiempo para obtener los datos pertinentes. Pero no hay que subestimar lo lejos que hemos llegado en un plazo tan corto.

Autor (*): Adam Frank es profesor de astrofísica de la Universidad de Rochester, cofundador de
13.7 NPR Cosmos y Cultura el blog y autor de "Sobre el Tiempo: Cosmología y Cultura en la penumbra de la gran explosión.




ENGLISH

Yes There Have been Aliens

Author: Adam Frank (*)
Date: June 10, 2016
Source: The New York Times (**)

Last month astronomers from the Kepler spacecraft team announced the discovery of 1,284 new planets, all orbiting stars outside our solar system. The total number of such “exoplanets” confirmed via Kepler and other methods now stands at more than 3,000.

This represents a revolution in planetary knowledge. A decade or so ago the discovery of even a single new exoplanet was big news. Not anymore. Improvements in astronomical observation technology have moved us from retail to wholesale planet discovery. We now know, for example, that every star in the sky likely hosts at least one planet.

But planets are only the beginning of the story. What everyone wants to know is whether any of these worlds has aliens living on it. Does our newfound knowledge of planets bring us any closer to answering that question?

A little bit, actually, yes. In a paper published in the May issue of the journal Astrobiology, the astronomer Woodruff Sullivan and I show that while we do not know if any advanced extraterrestrial civilizations currently exist in our galaxy, we now have enough information to conclude that they almost certainly existed at some point in cosmic history.

Among scientists, the probability of the existence of an alien society with which we might make contact is discussed in terms of something called the Drake equation.

In 1961, the National Academy of Sciences asked the astronomer Frank Drake to host a scientific meeting on the possibilities of “interstellar communication.” Since the odds of contact with alien life depended on how many advanced extraterrestrial civilizations existed in the galaxy, Drake identified seven factors on which that number would depend, and incorporated them into an equation.

The first factor was the number of stars born each year. The second was the fraction of stars that had planets. After that came the number of planets per star that traveled in orbits in the right locations for life to form (assuming life requires liquid water). The next factor was the fraction of such planets where life actually got started. Then came factors for the fraction of life­bearing planets on which intelligence and advanced civilizations (meaning radio signal­emitting) evolved. The final factor was the average lifetime of a technological civilization.
Drake’s equation was not like Einstein’s E=mc2. It was not a statement of a universal law. It was a mechanism for fostering organized discussion, a way of understanding what we needed to know to answer the question about alien civilizations. In 1961, only the first factor — the number of stars born each year — was understood. And that level of ignorance remained until very recently.

That’s why discussions of extraterrestrial civilizations, no matter how learned, have historically boiled down to mere expressions of hope or pessimism.

What, for example, is the fraction of planets that form life? Optimists might marshal sophisticated molecular biological models to argue for a large fraction. Pessimists then cite their own scientific data to argue for a fraction closer to 0. But with only one example of a life bearing planet (ours), it’s hard to know who is right.

Or consider the average lifetime of a civilization. Humans have been using radio technology for only about 100 years. How much longer will our civilization last? A thousand more years? A hundred thousand more? Ten million more? If the average lifetime for a civilization is short, the galaxy is likely to be unpopulated most of the time.

Once again, however, with only one example to draw from, it’s back to a battle between pessimists and optimists.

But our new planetary knowledge has removed some of the uncertainty from this debate. Three of the seven terms in Drake’s equation are now known. We know the number of stars born each year. We know that the percentage of stars hosting planets is about 100. And we also know that about 20 to 25 percent of those planets are in the right place for life to form. This puts us in a position, for the first time, to say something definitive about extraterrestrial civilizations — if we ask the right question.

In our recent paper, Professor Sullivan and I did this by shifting the focus of Drake’s equation. Instead of asking how many civilizations currently exist, we asked what the probability is that ours is the only technological civilization that has ever appeared.

By asking this question, we could bypass the factor about the average lifetime of a civilization. This left us with only three unknown factors, which we combined into one “biotechnical” probability: the likelihood of the creation of life, intelligent life and technological capacity.

You might assume this probability is low, and thus the chances remain small that another technological civilization arose. But what our calculation revealed is that even if this probability is assumed to be extremely low, the odds that we are not the first technological civilization are actually high.

Specifically, unless the probability for evolving a civilization on a habitable­zone planet is less than one in 10 billion trillion, then we are not the first. To give some context for that figure: In previous discussions of the Drake equation, a probability for civilizations to form of one in 10 billion per planet was considered highly pessimistic. According to our finding, even if you grant that level of pessimism, a trillion civilizations still would have appeared over the course of cosmic history.

In other words, given what we now know about the number and orbital positions of the galaxy’s planets, the degree of pessimism required to doubt the existence, at some point in time, of an advanced extraterrestrial civilization borders on the irrational.

In science an important step forward can be finding a question that can be answered with the data at hand. Our paper did just this.

As for the big question — whether any other civilizations currently exist — we may have to wait a long while for relevant data. But we should not underestimate how far we have come in a short time.

Author (*): Adam Frank is an astrophysics professor at the University of Rochester, a co­founder of
NPR’s 13.7 Cosmos and Culture blog and the author of “About Time: Cosmology and Culture at the Twilight of the Big Bang.

Source (*): The New York Times